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jueves, 30 de marzo de 2017

HISTORIA | Cinco años en el infierno que dan paso al nacimiento del equipo “Ascensor”




El equipo se consolidó en primera en la temporada 53-54 y en la 54-55, quedando séptimos de la tabla. Mención especial se merece el verano del 55 la primera participación del Depor en el Teresa Herrera, que se adjudicó, tras una emocionante prórroga, al vencer 2-1 al Athletic Bilbao. En la temporada 55-56 destacaría el triunfo en el Bernabéu al Madrid de Di Stefano por 2-1; sin embargo la clasificación final en el puesto 14 fue resultado de las tensiones sufridas en el seno del vestuario con enfrentamientos entre Pahíño y otros jugadores, especialmente con Lechuga.
La siguiente temporada, 56-57, fue el descenso a segunda. Desaparecidas las figuras como Pahíño, Zubieta o Acuña, los relevos no estuvieron a la altura, los más destacados esa temporada fueron Anca, Polo, Amador, Juanín. Arsenio y los veteranos Cuenca y Tino, entrenados por Zubieta, al que relevaria Villalonga.
Entramos en segunda y nos quedamos en la división de plata por cinco años. El fútbol de esa categoría no era para nada apropiado para el juego técnico y pausado de los nuestros, jugando en terrenos del norte con adversarios correosos y aguerridos y en campos pequeños y embarrados. Menos mal que de la cantera coruñesa surgió un talento llamado Amancio Amaro, que tuvo mucho que ver con el ascenso a primera en 1962.
Después de dejar el infierno atrás y a pesar de un comienzo muy bueno donde se adjudicaría el Teresa Herrera por 4-2 ante el último campeón de europa, el Benfica, el Depor volvió al infierno de segunda.
Se iniciaría entonces lo que se conoció como la etapa del “Ascensor”, pues el equipo bajaba de categoría un año y subía al siguiente. Al presidente del ascenso, Jesus Cebrian, le sustituyó Antonio González, un ex-jugador del club con gran habilidad para manejarse en el fútbol español.

El “Ascensor” se detuvo en la temporada 68-69 cuando el equipo consiguió mantenerse dos temporadas seguidas en la élite del fútbol español. Lo entrenaba el argentino  Cheché Martín, ex-jugador del club y modelo de caballerosidad, su alineación preferida estaba compuesta por Juanet, Bello, Luis, Cholo, Sertucha, Manolete, Cortés, Loureda, Beci, Cervera y Martínez.
En la 69-70 el equipo vuelve a Segunda otra vez y para mayor desgracia el encargado del mandarlo al infierno es el equipo rival, el último partido de liga se jugaba en Riazor contra el Celta y se perdió por 0-1 con gol de Rivera al sacar un golpe franco. En la copa se cayó a las primeras de cambio contra el Betis, aunque fue necesario un tercer partido de desempate que los andaluces ganaron por 1-0 los otros dos se saldaron con empate a unos.
El Depor volvió a segunda con la esperanza de no estar mucho tiempo.



 CONTINUARAAAA…...





martes, 27 de diciembre de 2016

HISTORIA | La Orquesta Canaro y la llegada de un joven de Arteixo



En el verano de 1950 el Deportivo fichó a los argentinos del Newell's Old Boys Corcuera y Oswaldo. También trajo otro entrenador sudamericano Jerónimo “Oso” Díaz ( lo de “Oso” era por su corpulencia y su terrible apetito que hacía estragos en todos los restaurantes).
Orquesta Canaro
La delantera titular de esta temporada fue compuesta por Corcuera, Oswald, Franco, Moll y Tino; cuatro sudamericanos y uno de San Pedro de Nos. El fútbol preciosista que exhibiría sorprendió a los cuartetos defensivos de toda España. A la vista del encaje de bolillos que practicaba, el periodista de La Voz de Galicia Ponte Patiño, ingeniosamente y recordando su larga estancia por Buenos Aires, la bautizó con el nombre de “Orquesta Canaro”.
Rábade

A pesar de la mítica delantera del Deportivo, en la temporada 50-51 hubo una de cal y otra de aren. Frente a grandes tardes, como el 5-1 al Real Madrid o el 10-1 al Lerida, en Riazor, hubo severas derrotas.
Al final no se jugó la promoción de descenso por los pelos y también por algo de dinero, pues el último encuentro, contra el Murcia, se “arreglo”; de ello puede dar buena prueba el periodista Vituco Leiracha.
 En marzo de 1951 se produjo el paso fugaz por el Deportivo del que hubiera podido ser, según muchos comentaristas y aficionados, uno de los mejores jugadores de la historia del club: el interior Rodolfo Rábade; salto del juvenil, de tercera división, al Deportivo de Primera, delgado, de aspecto débil, era un gran dominador de la pelota y tenía una clara visión del juego, con unos pases en profundidad que causaban admiración a todo el que los veía. También disparaba a puerta con gran habilidad; marcó un gol a Ramallets, que hizo que este le felicitase. Pero todo esto se lo llevó por delante una enfermedad pulmonar y el chaval coruñés se quedó en lo que pudo haber sido y no fue.
Moll y Arsenio
Pahiño
La temporada 51-52, en la que el Deportivo seguía en Primera, contempló el debú en el equipo de un joven rústico de Arteixo que pronto cautivaría a la afición: Arsenio Iglesias. El 20 de enero de 1952 el presidente del Deportivo, Enrique Gómez, cedió su puesto al notario Manuel Otero Peón, tras una reunión de las “fuerzas vivas” de la ciudad.
La copa resultó aciaga, pues el Valladolid eliminó al Depor en la primera fase. Hay que destacar, también, el debú del portero Juan Ignacio Otero, que sería un digno sucesor de Acuña.
Luis Suarez
La temporada 52-53 fue ciertamente agitada, pues el equipo tuvo cinco entrenadores y jugó la liguilla de permanencia. El último partido de esta fue contra el Celta en Balaídos. Vencieron los coruñeses por 3-1, con Helenio Herrera en el banquillo, mandando a los vigueses a Segunda, aunque al final se salvaron por la renuncia del Segundo clasificado, el España Industrial, filial del Barcelona. En la 53-54 destacaron los fichajes de Zubieta, Pahiño, y Bazán. 
El primero era un vasco, exiliado en Argentina tras la guerra civil, que se consolidó como uno de los grandes centrales de  la historia del club. Pahiño, que venía del Madrid, rebotado por el fichaje de Di Stéfano, se convirtió en el goleador del equipo, siguiendole a corta distancia el interior Bazán y sobre todos, Luisito Suárez.

Alineacion 1953